Blog de Víctor Corbacho
¿A quién va usted a creer, a mí o a sus propios ojos?
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jun 3
Todos sabemos que hoy en día la sabiduría alcanza límites insospechados, y no digamos ya del atrevimiento producido, digo yo, por la ignorancia, que osada es un rato.
Y es que el mundo actual está plagado de grandes personajes que controlan mogollón de ciertos temas y además, de tanto tanto que saben, hasta predicen el futuro. Me viene a la mente Bill Gates cuando dijo aquello de “el spam se acabará en el 2006“. Pues como hubieses tenido que hacer tu fortuna acertando quinielas con esa visión de futuro ibas apañado.
Bueno, al tajo. Que el señor Jobs, parece ser que cegado por ese aura bonita, cara pero inútil que le rodea, ha vaticinado lo siguiente: “el fin de la era PC es inevitable“. Pues vaya faena, ahora que la arquitectura de los Mac es la misma que los PC, ya me veo desempolvando viejos amiga.
¿Y después qué? ¿Y cómo se explica esto? Pero se le va la pinza, ¿no? No te apures amig@, que como he dicho al comienzo de mi artículo, este señor pertenece a esta generación de sabios que pueblan nuestra civilización (¿será su mayor representante el sr. Alierta?), y para que todos lo entendamos nos lo ha explicado bien explicadito:
Cuando Estados Unidos era una nación agraria los coches eran camiones porque se necesitaban en las granjas. Cuando las ciudades crecieron empezaron a llegar los automóviles compactos avanzados. “Las PC van a ser como los camiones, existirán pero sólo una pequeña parte de la población los necesitará.
Pues qué felicidad, ¡ahora ya lo entiendo! Lo que no me queda muy claro es… ¿y las motos? ¿Serán equiparables a los teléfonos móviles? ¡Ah! Ya sé, las motos fijo que son los tablets y así, y ahora todo el mundo irá en motos eléctricas maravillosas, que serán totalmente inútiles para moverse fuera de ciudad pero serán bonitas, me viene a la cabeza algo así como un Ipad… ejem.
Pues nada, Steve, hoy la verdad es que me has alegrado el día. Ale fanboys/fangirls, ya podéis adorar un poquito más a vuestro Jefe Maestro, que hoy se ha lucido.
Por cierto, que si lo que insinúas es que tarde o temprano me voy a tener que comprar un mac, ¿sabes qué pienso? Pues mira este vídeo y lo sabrás.
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may 27
Hoy se ha prolongado el plazo para que los grupos parlamentarios puedan aportar sus enmiendas a Ley de Economía sostenible y, con ella, la Disposición Final Segunda (anteriormente Disposición Final Primera) que ataca los derechos fundamentales en Internet en favor de lobbies industriales que no quieren reconvertirse. La misma Disposición cuya retirada cientos de miles de ciudadanos y ciudadanas han pedido de todas las formas.
Queremos aprovechar esta ocasión para recordar a los diputados que la ciudadanía quiere que se desactive una ley que no ampara los derechos mínimos:
- No se puede concebir una ley que afectan intereses particulares y no generales donde el juez no pueda entrar en el fondo del asunto, ofreciendo todas las garantías legales a los ciudadanos y emprendedores que están operando en Internet. Cerrar el acceso a un sitio Web puede devastar la economía de un pequeño y mediano emprendedor. Los ciudadanos no debemos asumir la reconversión de las Majors.
- No se deben mezclar asuntos del orden de la competencia desleal, como puede ser lucrarse del trabajo de otro sin que esto repercuta sobre este último, con la libertad de enlazar, citar y compartir, que son la esencia misma de Internet, una herramienta crucial para el futuro.
- Es inadmisible que se legisle en favor de un sector económico atrasado en su reconversión a expensas de los emprendedores que están ya implementando las oportunidades de la era digital. El ministerio de Cultura no está a la altura del alcance del problema. Ha invertido un tercio de sus recursos en Industrias Culturales y ahora necesita una Comisión nada imparcial para rentabilizar estos recursos, distorsionando el desarrollo normal de la economía cultural. Antes el ladrillo, ahora la copia. No reproduzcamos una burbuja de los contenidos de entretenimiento.
El respeto y la comprensión de las opciones que ofrece Internet son la salida de la crisis.
Firmado: Red SOStenible. La Red SOStenible somos todos. Si quieres adherirte a este texto, cópialo, bloguéalo, difúndelo.
Vía microsiervos
Etiquetada como: ley de economía sostenible -
Tengo la impresión de que los instaladores de antena nos están estafando…
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Tiempo estimado de lectura 1,20minutosmay 24Y es que ya son muchos los casos que oigo que siguen la siguiente secuencia:
- Una persona, generalmente mayor, llama al técnico de la antena porque no ve la tele.
- El técnico llega a su casa y ve el panorama (o eso se supone). Estos son tres casos que conozco personalmente, y que detallo a continuación, con el problema que había y su solución:
- El sintonizador de la TDT era defectuoso, hubo que cambiarlo.
- El vídeo con el cuál se sintonizaba la televisión estaba desintonizado, hubo que resintonizar los canales.
- El cable de la antena se había soltado de la caja que ésta lleva incorporada en el mástil, la solución era bajar la antena del mástil y volver a conectar el cable en su sitio (es un tornillo).
- El técnico, tras su inspección, sentencia que es totalmente necesario cambiar la antena. Una antena normal y corriente vale unos 30 euros en BricoDepot. Posiblemente la que ponga un instalador, por ser de marca más conocida (aún haciendo la misma función) costará 3 veces más, aquí hablo con desconocimiento, pero seguro que no vale 30 euros… A esto hay que sumar la mano de obra y el desplazamiento, buen negocio, sí señor.
- ¡Vaya! No se ha solucionado el problema. Bueno, en el caso número 3, del cable suelto, sí que se solucionó, porque a la nueva antena se le empalmó el cable.
Así que aquí queda esto como aviso. Por favor, si tenéis un poco de idea de estas cosas, y vuestros abuelos, tíos, padres o quién sea tiene un problema con la antena o la televisión (sobre todo si son mayores y viven en pueblos, que es la tónica común a los casos que he relatado), echadle un vistazo antes de que llamen a un técnico, porque están haciendo el agosto a costa del consumidor.
Un saludo.
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El puente de Las Pedrosas
Incluida en Cajón desastre
Tiempo estimado de lectura 4,43minutosmay 17Sobre el Barranco del Pueblo, a la altura de la carretera de Piedratajada, en su inicio, en el pueblo de Las Pedrosas, un pequeño paraje adornado por unos pocos árboles, un puente de piedra y el sonido del agua rompía el horizonte del paisaje estepario de las bajas Cinco Villas.
Construido hace varios años, como dicen en los pueblos, después de la guerra, el puente de la carretera de Piedratajada unía los dos extremos del camino, protegiendo por fin esta vía de las avenidas del barranco. Tal era la violencia de estas riadas, que cuando aún se estaba comenzando a levantar se llevaron por delante todo el andamiaje instalado para su construcción.
Para poder dotar de utilidad a esta infraestructura, además fue necesario despropiar algunos campos y huertos cercanos, que quedaban divididos por el camino, en uno de cuyos laterales crecían unos chopos que por entonces aún contaban con pocos años de vida.
La carretera de Piedratajada no es ninguna gran vía de comunicación, ni mucho menos, sino que viene a ser lo que comúnmente se denomina carretera local, es decir, una senda estrecha y sinuosa, que permite sin problemas el paso de vehículos pequeños entre poblaciones y facilita el acceso a los campos colindantes para la maquinaria que debe cultivarlos, pero sin dar pie a que por ella circulen, de forma habitual, vehículos mucho más grandes que los citados.
Este puente está construido de piedra arenisca, típica de la zona, y cuenta con un único arco de medio punto que da soporte al pavimento. A sus lados estaba flanqueado por unas enormes piedras que hacían las funciones de quitamiedos, y que a su vez eran usadas por los vecinos del pueblo para sentarse y conversar por las tardes, cuando llegaba el buen tiempo. Pero algún que otro accidente fortuito y la construcción de la nueva carretera de Zuera, que acarreó la mejora del cruce de ésta con la de Piedratajada, acabaron con estos improvisados bancos, siendo sustituidos por unos quitamiedos normales y corrientes. Ahí comenzó ya su definitiva decadencia, pues el puente, aunque seguía soportando el pavimento de la calzada y su tránsito, ya no podía acompañar a sus amigos en las conversaciones del atardecer: no podía ofrecerles ni un pequeño asiento.
Vinieron años duros de sequía, y bajo su arco el agua se secó. Tan sólo el carrizo seguía fiel a su improvisada sombra. Pero cada invierno el agua volvía a discurrir bajo él. Cosas de la vida, desde hace algunos años el agua volvió a correr también en verano, y las ranas volvieron a croar bajo su arco.
Un día, de repente, el puente se despertó con mucho ruido. Un montón de camiones comenzaban a pasar por la carretera, llegaban buenas noticias: se iba a construir una granja en la carretera. Las obras comenzaron y terminaron pronto. Una gran explotación se levantaba en medio de los campos de cereal de la zona. El ir y venir de grandes camiones se ha convertido en algo habitual a partir de ese día.
Pero claro, el pequeño puente, cuyo tamaño era acorde al de la carretera que sobre su espalda aguantaba en silencio desde hacía años, no era lo suficientemente ancho para permitir que los grandes camiones pasaran a gran velocidad sobre él. Y como el bolsillo de algunos todo lo puede, un buen día unos señores, con picos, palas y cascos, se presentaron en el lugar dispuestos a solventar tal contingencia. Los vecinos, sus amigos, callaron por las buenas promesas de la clase política: “es una mejora para el pueblo, hacía falta”. Pero en su interior ellos sabían, igual que el puente, que aquello sólo estaba encaminado a facilitar el ir y venir de la materia prima hacia la granja, que pasaría de largo por la carretera, sin dejar nada en el pueblo.

Puente de la carretera de Piedratajada, en Las Pedrosas, a falta de los últimos detalles para concluir su reforma.
Los chopos que soportaron la primera gran obra, y la posterior reforma del cruce, habían crecido y escoltaban el pequeño tramo de carretera próximo al puente. Sus ramas eran cobijo de aves y alivio, por la sombra que daban, para los paseantes. Pero una vez más la mano del hombre iba a cambiar las cosas para ponerlas a su servicio. El puente, que había visto cómo estos árboles ganaban la batalla al asfalto y conseguían crecer a ambos lados de la carretera, como centinelas, veía ahora cómo los de uno de los laterales, los más jóvenes, los que habían crecido por sí mismos de la nada, eran arrancados sin ningún miramiento por las zarpas metálicas de las excavadoras. Mejor suerte corrieron los que llevaban allí toda la vida, aunque no se libraron de alguna que otra herida en sus troncos.
Apenas pudo darse cuenta nuestro amigo de piedra, vio cómo era atrapado entre dos enormes aros de hormigón. El cauce, donde las ranas y el carrizo lo habían acompañado desde que nació, era igualmente modificado para adaptarlo a las necesidades de unos pocos. Ya no había nada que hacer. Una capa de hormigón lo encerró por encima y lo dejó atrapado. Por fin los camiones podían pasar a gran velocidad sobre él sin problemas al cruzarse, y aquellos que veían la obra con tan buenos ojos respiraron aliviados.
Pero debajo de ese asfalto, atrapado entre el hormigón, está nuestro amigo, aturdido, cansado. Sobre su vieja espalda ahora soporta más tráfico que nunca, pero resiste m
ejor que un jovenzuelo, como siempre, en silencio. Pero en su recuerdo, en sus piedras, quedará para siempre grabado todo lo que sobre él pasó, los pájaros cantando en los árboles que ya no están, las ranas que en las tardes veraniegas
croaban con el sonido como fondo de una escena que hoy parece fruto de un sueño. Y allí también, encerrados, los recuerdos que de las conversaciones que en silencio mantuvo con los que sobre él disfrutaban, en las piedras que le arrebataron, de los atardeceres de Las Pedrosas. Aún recuerda las voces de Mariano, de Antonio, de Pascual, de Paco… Y él sabe bien que todo eso no se lo podrán arrebatar jamás, por muchas granjas que hagan o por muy grandes que sean los camiones que se empeñen en pasar sobre su espalda.
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Apple y Adobe, amor platónico (y a los de Android que nos den con Flash)
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Tiempo estimado de lectura 1,27minutosmay 16
Hace ya algunas semanas que Apple y Adobe nos deleitan con los delirios de un amor a primera vista que está sufriendo ciertas turbulencias. Por si no sabes de qué va la cosa, Apple, con su conocida tendencia egocéntrica, ha decidido prescindir de Flash en sus dispositivos. Esta medida acarrea, a primera vista, dos consecuencias: los consumidores que han optado por un producto de Apple se van a quedar sin poder utilizar algo que, hoy por hoy, es un eje vertebral de las aplicaciones web. Por otra parte, Adobe recibe un inesperado batacazo, entre otras razones por apostar por los Fanboys y compañía, y dejar de lado al resto de usuarios. No les está mal empleado ni a unos ni a otros.¿Y en medio quién está? (Porque en el medio siempre alguien además del jueves). Pues viendo pasar la pelota sobre sus cabezas, una legión cada vez más numerosa de usuarios de Android, el sistema de Google, esperan ansiosos a que llegue el día en que Adobe se digne a sacar la versión de Flash de la que tanto alardean, que tanto muestran en varios vídeos, y cuya salida retrasan día sí, día también, desde hace ya meses.
Bien es cierto que el mercado no está preparado aún para HTML5 (basta observar la cantidad de clientes IE6 que aún están activos), pero creo que todo esto va a pasar factura a Adobe, ya que si no estuviese toreándonos desde hace tiempo a los usuarios de Android, ante la reacción inesperada de Apple, ahora al menos podrían plantar cara con otro sector del mercado.
Por cierto, que ya puestos, podrían optimizar de una vez el cliente de Flash para Linux, que sigue siendo un devorador de recursos innato.
¿Cómo acabará la historia? Tendremos que estar atentos, que la cosa promete.
¡Bonus! Resulta divertido leer las cosas que se dicen unos a otros en cada declaración que hacen, no te las pierdas (aquí por ejemplo, el último anuncio de Adobe: http://www.elpais.com/fotografia/tecnologia/Anuncio/Adobe/elpdiatec/20100514elpeputec_1/Ies/).





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