Blog de Víctor Corbacho

¿A quién va usted a creer, a mí o a sus propios ojos?

  • jul 14

    Hace pocos días Google anunciaba su nuevo sistema operativo, basado en Linux (tal vez deberíamos llamarlo más una nueva distribución, ¿o qué?), y cuya principal característica es que básicamente todos los programas que incorpora se utilizan vía web.

    Cualquiera que esté un poco metido en el mundo de la programación y la tecnología sabe que la tendencia del mercado es, efectivamente, a implantar cada vez más aplicaciones distribuidas. Pero por ahora este tipo de implantación sólo puede llevarse a cabo en un contexto muy definido: las corporaciones con sus grandes redes internas. Y no me refiero a grandes por tamaño, sino por capacidad. Es evidente que el ancho de banda del usuario doméstico es insuficiente para utilizar todas las aplicaciones de manera distribuida y eficiente.

    A pesar de esto, los medios de comunicación no han tardado en empezar a ver en Google un rival capaz, ni más ni menos, que de desbancar a Hasecorp y su exitoso Hasefroch, una afirmación sin duda muy atrevida, como la ignorancia, que también lo es. Aunque la verdad es que en este cocktail tenemos todos los ingredientes para una sabrosa receta: una compañía de éxito y renombre, aunque cada vez más polémica, pero esto de momento parece importar poco fuera de las esferas más puristas en el ámbito de las TIC, otra empresa todopoderosa a la que se le augura, sin mucho éxito, su pronta caída después de monopolizar el mercado de los ordenadores personales, y cómo no, la ingenuidad de las masas y los medios de comunicación, siempre dispuestos a venderse al mejor postor, y no a la mejor información o a la más rigurosa.

    Sólo tenemos que aplicar alguna teoría como las del amigo Le Bon y empezar a vender humo. Y aunque las posibilidades son escasas… ¿Y si hay suerte y tienen éxito? Sin duda Google habrá creado una nueva forma de difusión de negocio que sentará precedente. No obstante los señores de Hasecorp, que de esto de publicidad y demás parece que saben un poquito, ya han contra atacado, más que nada parece que por no quedarse callados, porque sinceramente creo que tampoco les hace falta. Es evidente que, de momento, Google no es ninguna amenaza para Hasecorp en el mercado de los sistemas operativos o de la ofimática.

    ¿Para cuándo empezaremos a ver certificaciones en productos Google? ;)

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  • jun 30

    logoTDTCabecera2Hoy, 30 de junio, comienza el apagón analógico en la mayor parte del país. ¿Qué supone esto? Pues que durante los próximos días, paulatinamente, la mayor parte de los españoles dejaremos de recibir la señal tradicional de televisión terrestre y ésta pasará a ser digital.

    Entonces, ¿es bueno o malo? Pues es una pregunta difícil. Siendo imparciales y sin entrar en detalles, evidentemente el cambio de analógico a digital nos aporta infinidad de ventajas: calidad DVD, emisiones en varios idiomas, radio y televisión en formato digital, posibilidad de acceder a servicios telemáticos, sonido envolvente…

    Y hasta aquí la teoría, ahora la pura realidad. Nos encontramos en España, un país donde los avances tecnológicos brillan por su ausencia, donde la mayor parte de la población no tiene ni una dirección de correo electrónico y se espanta al oír la palabra ordenador, y donde lo poco que hay implantado relativamente novedoso, como el caso que nos ocupa, se ha impuesto a patadas y de malas maneras. Y a esto hay que unir que, generalmente, la infraestructura para la implantación de nuevos sistemas es casi siempre precaria (véase el caso del AVE y sus sistemas de seguridad, la banda ancha…), eso sí, más por cantidad que por calidad (no todo iba a ser malo).

    Y ahora podemos aplicar estos problemas a la implantación de la TDT:

    • Avance tecnológico nulo: esto ha llevado a dos situaciones principales, por un lado los que no tienen ni idea de qué va la cosa y se quedarán sin ver la televisión (totalmente achacable a la nefasta información que se ha dado, porque una cosa es informar y otra hacer propaganda), y por otro los que directamente se han cambiado de televisor, sin que este cambio fuese necesario y sin esperar a que la tecnología se asiente, lo que seguramente les llevará a renovar sus receptores no tardando mucho (principalmente por lo que diré después). Entre estos dos grupos están los prudentes que se han comprado un receptor de los baratos para ir tirando hasta que se les casque la televisión o hasta ver en qué queda la cosa.
    • Implantado a patadas: como siempre. De la noche a la mañana se empeñaron en que tenía que ser así y así ha sido. Ahora nos encontramos con un panorama desolador: personas que no saben por dónde les da el aire, problemas de recepción e implantación del sistema, medidas adoptadas sobre la marcha (como la TDT en alta definición o la TDT de pago, que ya aprobadas, hacen que nuestros decodificadores y televisores nuevos no sirvan para nada), ampliación de plazos para implantación en algunas provincias, y en general un caos, pero bueno, ya estamos acostumbrados a estas cosas.
    • Infraestructura precaria: hoy mismo, día en el que el apagón empieza a afectar a Zaragoza, se ha anunciado la instalación de un nuevo repetidor porque muchos vecinos de la quinta ciudad española no recibían TDT. Esto tiene una especial gravedad porque es posible que en zonas donde antes se veía la televisión (bien o mal, pero se veía), ahora quizás no se reciba nada (bueno, siempre quedará la opción de la televisión por satélite, pero no vamos a entrar en eso), sometiendo a una parte de la población a una falta de acceso a la información que antes no sufrían.

    No obstante, en su afán por ocultar la realidad sobre estos temas a las masas, podéis estar seguros de que nos vamos a hartar de ver, leer y oír la propaganda institucional sobre el éxito de este proceso.

    Y ahora las preguntas más interesantes:

    1. ¿Qué ciudadanos van a notar una clara mejoría? Pues aquellos que hasta ahora vivían en zonas donde se sintonizaba mal la televisión, como casas aisladas o pueblos perdidos por la geografía española. En estos lugares donde los canales hasta ahora no se veían bien, ahora se aplicará el significado de lo digital en su más pura esencia: o se verán o no se verán. Y aquellos que tengan la suerte de encontrarse en el primer caso lo agradecerán bastante.
    2. ¿Y el resto? Pues nada, como siempre, todos sabemos que no echan nada interesante en la televisión. Lo que pasa que hasta ahora teníamos 8 ó 10 canales para darnos cuenta, y ahora tendremos que pasar por 24 (de momento). Con suerte igual encontramos algo interesante entre tanta variedad.
    3. Entonces, ¿quién sale beneficiado? Pues los de siempre amigos míos. Por una parte las cadenas de televisión, que ahora pueden tener varios canales, y encima les autorizan a hacer canales de pago en algo que hasta ahora se supone que debía ser gratuito por imperativo. Y por otra los fabricantes de decodificadores y televisores (y sus amigos afines, como antenistas, vendedores…) que se han puesto las botas.

    En fin amigos, decid adiós a ese hormigueo electromagnético que nos ha acompañado siempre en nuestras televisiones y saludad a los pixels. Esperemos que no nos traumatice mucho esta experiencia.

    Un saludo.

    Editado:

    Ahora mismo he tenido que cambiar de canal, porque estaba viendo TVE1 y llegaba todo entrecortado. La que nos espera…

  • feb 11

    Los días 25 y 26 de febrero se celebrarán las IV Jornadas de Comercio Electrónico. Como en anteriores ediciones, tendrán lugar en el edificio Ada Byron del CPS (Universidad de Zaragoza) y estarán patrocinadas por la Cátedra Telefónica de la Universidad de Zaragoza y el Departamento de Ciencia y Tecnología del Gobierno de Aragón.

    A diferencia de otros años, esta vez serán por la tarde únicamente. El programa y los horarios previstos están disponibles en la página de las jornadas.

    Personalmente, de las charlas que hay, destacaría Integración del software libre en la empresa, el día 25 a las 19:00 horas, y Factura Electrónica, el 26 a las 16:45. De todas formas si se tiene oportunidad recomiendo ir a todas las que sea posible (la inauguración y la clausura puede que sean perdonables :P). Además, como viene siendo habitual, se otorgará un crédito de libre elección a los estudiantes de la Universidad de Zaragoza.

    El día límite para apuntarse es el 23 de febrero, y la inscripción es gratuita.

    Un saludo.

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