Blog de Víctor Corbacho
¿A quién va usted a creer, a mí o a sus propios ojos?
- ago 12
El otro día fui a comprar a IKEA, y tras la hora y media de rigor dando vueltas por sus pasillos, llegó el momento de pasar por caja. Por alguna extraña razón, este mes de agosto Zaragoza está llena de gente por todas partes, e IKEA no era una excepción, así que las filas de las cajas, sin ser exageradas, sí que eran cuando menos para esperar 10 minutos en cualquiera de ellas. Todas menos 4: las cajas de autoservicio.Siempre he pensado que ese tipo de cajas, que si no me falla la memoria comenzó a probar Alcampo, son un timo para el consumidor. Y para decir esto me baso en un razonamiento simple: pago lo mismo, me cobro yo y encima la empresa se ahorra un empleado. Estupendo, ¿no?
Bueno, la cosa es que “engañado” por una amiga fuimos a una de las cajas que estaba vacía, y nos empezamos a cobrar nuestras cosas. En ese tipo de cajas la única forma que hay de pagar es con tarjeta, para lo que disponen de un terminal como los de cualquier otra caja, donde metes tu tarjeta. Hasta ahí todo normal.
Pero no pude contener la risa tonta cuando sucedió algo inesperado: tras meter mi tarjeta en el lector y retirarla, una bombilla roja se encendió sobre la caja y un mensaje de “espere que acuda un responsable” apareció en la pantalla. ¿Y esto para qué? Pues para pedirme la tarjeta y el DNI y ver que era yo. Osea que estoy haciendo el paripé ahí cobrándome a mí mismo, y encima no saben si realmente soy yo, así que tienen que comprobarlo. ¿Y mi DNI electrónico para qué sirve? ¿Y mi servicio de compra electrónica con clave al móvil? Ay, claro, que esto es España…
Total, que digo yo, ¿cuál es el avance que suponen estas cajas? El cliente sale timado, y encima tenemos a una pobre mujercilla que tiene que andar de lado a lado entre las cuatro cajas comprobando identidades y sacando tickets para poder firmar. Claro, para IKEA negocio redondo: donde necesito tres pongo una. De todas formas, si esto se extiende, al final tendrán que sustituir las cajeras por guardias de seguridad, porque la honradez ahí se esfumará igual que el espíritu de pasar por caja.
En fin, que no creo que vuelva a pasar por ahí. Esperaré diez minutitos pero al menos no perderé el tiempo intentando entender por qué un lector de códigos de barras no puede leer a través de un plástico transparente.
Un saludo.
- jun 3
Todos sabemos que hoy en día la sabiduría alcanza límites insospechados, y no digamos ya del atrevimiento producido, digo yo, por la ignorancia, que osada es un rato.
Y es que el mundo actual está plagado de grandes personajes que controlan mogollón de ciertos temas y además, de tanto tanto que saben, hasta predicen el futuro. Me viene a la mente Bill Gates cuando dijo aquello de “el spam se acabará en el 2006“. Pues como hubieses tenido que hacer tu fortuna acertando quinielas con esa visión de futuro ibas apañado.
Bueno, al tajo. Que el señor Jobs, parece ser que cegado por ese aura bonita, cara pero inútil que le rodea, ha vaticinado lo siguiente: “el fin de la era PC es inevitable“. Pues vaya faena, ahora que la arquitectura de los Mac es la misma que los PC, ya me veo desempolvando viejos amiga.
¿Y después qué? ¿Y cómo se explica esto? Pero se le va la pinza, ¿no? No te apures amig@, que como he dicho al comienzo de mi artículo, este señor pertenece a esta generación de sabios que pueblan nuestra civilización (¿será su mayor representante el sr. Alierta?), y para que todos lo entendamos nos lo ha explicado bien explicadito:
Cuando Estados Unidos era una nación agraria los coches eran camiones porque se necesitaban en las granjas. Cuando las ciudades crecieron empezaron a llegar los automóviles compactos avanzados. “Las PC van a ser como los camiones, existirán pero sólo una pequeña parte de la población los necesitará.
Pues qué felicidad, ¡ahora ya lo entiendo! Lo que no me queda muy claro es… ¿y las motos? ¿Serán equiparables a los teléfonos móviles? ¡Ah! Ya sé, las motos fijo que son los tablets y así, y ahora todo el mundo irá en motos eléctricas maravillosas, que serán totalmente inútiles para moverse fuera de ciudad pero serán bonitas, me viene a la cabeza algo así como un Ipad… ejem.
Pues nada, Steve, hoy la verdad es que me has alegrado el día. Ale fanboys/fangirls, ya podéis adorar un poquito más a vuestro Jefe Maestro, que hoy se ha lucido.
Por cierto, que si lo que insinúas es que tarde o temprano me voy a tener que comprar un mac, ¿sabes qué pienso? Pues mira este vídeo y lo sabrás.
Apple y Adobe, amor platónico (y a los de Android que nos den con Flash)
Incluida en Tecnología
Tiempo estimado de lectura 1,27minutosmay 16
Hace ya algunas semanas que Apple y Adobe nos deleitan con los delirios de un amor a primera vista que está sufriendo ciertas turbulencias. Por si no sabes de qué va la cosa, Apple, con su conocida tendencia egocéntrica, ha decidido prescindir de Flash en sus dispositivos. Esta medida acarrea, a primera vista, dos consecuencias: los consumidores que han optado por un producto de Apple se van a quedar sin poder utilizar algo que, hoy por hoy, es un eje vertebral de las aplicaciones web. Por otra parte, Adobe recibe un inesperado batacazo, entre otras razones por apostar por los Fanboys y compañía, y dejar de lado al resto de usuarios. No les está mal empleado ni a unos ni a otros.¿Y en medio quién está? (Porque en el medio siempre alguien además del jueves). Pues viendo pasar la pelota sobre sus cabezas, una legión cada vez más numerosa de usuarios de Android, el sistema de Google, esperan ansiosos a que llegue el día en que Adobe se digne a sacar la versión de Flash de la que tanto alardean, que tanto muestran en varios vídeos, y cuya salida retrasan día sí, día también, desde hace ya meses.
Bien es cierto que el mercado no está preparado aún para HTML5 (basta observar la cantidad de clientes IE6 que aún están activos), pero creo que todo esto va a pasar factura a Adobe, ya que si no estuviese toreándonos desde hace tiempo a los usuarios de Android, ante la reacción inesperada de Apple, ahora al menos podrían plantar cara con otro sector del mercado.
Por cierto, que ya puestos, podrían optimizar de una vez el cliente de Flash para Linux, que sigue siendo un devorador de recursos innato.
¿Cómo acabará la historia? Tendremos que estar atentos, que la cosa promete.
¡Bonus! Resulta divertido leer las cosas que se dicen unos a otros en cada declaración que hacen, no te las pierdas (aquí por ejemplo, el último anuncio de Adobe: http://www.elpais.com/fotografia/tecnologia/Anuncio/Adobe/elpdiatec/20100514elpeputec_1/Ies/).

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