Sobre púas y peines
Es curioso, mira que he tenido peines en mi vida, y quitando el primero que tuve (y que aún dura), a todos se les han caído púas, o eso o algún duende me las ha quitado, porque la verdad es que nunca he visto desprenderse una púa de un peine, ¿a ti no te ha pasado?
Te peinas un día como hace normalmente, guardas el peine en el cajón, y cuando vuelves a peinarte y te dispones a coger de nuevo tu peine… ¡Sorpresa! ¡Falta una púa! Pero ni rastro de ella, y sabes que estaba ahí, pero ya no está ni en el peine, ni el cajón, ni en tu cabeza, ni en ninguna otra superficie cercana.
No sé, quizá haya una dimensión paralela donde van a parar todas las púas, un limbo… Algo, o igual no. Lo que tengo claro es que no me gustaría ser púa de peine, y ya puestos, peine tampoco.
Un saludo, y recuerda, si te ha gustado el post o si te ha parecido una soberana gilipollez, un comentario siempre se agradece, ¡gracias!
No sé si te sirve de testimonio, pero a mi madre una vez se le quedó la púa de un peine en el pelo. Ha sido la única vez que he visto tal fenómeno. En todos los demás casos, tal y como dices. Extraño.
¡Tu madre es una superviviente! Desde luego es la primera vez que oigo algo así. En fin, seguiremos buscando explicaciones a esto… Y si no, Íker Jiménez seguro que tiene una solución a estos problemas existenciales.
Gracias por tu comentario, ¡un saludo!